La gran mayoría, o casi todas las enfermedades (me atrevería a decir) que padece el cuerpo humano tiene como factor principal la alimentación.


Cuando una persona acostumbra «alimentar» su cuerpo con comida «MUERTA», o sea, chatarra, ultra procesada, en realidad no se la esta alimentando, si no enfermando. La verdad es que no podemos pretender que nuestro sagrado templo; un organismo que esta compuesto de pura vida, (células, microorganismos, bacterias buenas) , esté vigoroso y saludable cuando ingerimos la mayor parte de nuestra vida estos productos que son cada vez mas artificiales.


Solo si somos conscientes de los componentes de nuestro cuerpo, nos daremos cuenta que es lo que no nos debe faltar en nuestra dieta.
Si somos un 60% agua entonces debemos reponer esa agua en su misma cantidad , o sea un 60% de nuestro peso corporal, y cuando digo agua, es agua natural, fresca, en lo posible mineral. Infusiones con yuyos que nos aporten beneficios, frutas con un alto contenido en agua, caldos, etc. Por otra parte, estamos compuestos por cuatro elementos químicos, como el oxigeno, hidrogeno, carbono y nitrógeno, cubriendo el 96% de la masa corporal. ¿Dónde los encontramos? Pues en pescados, frutas frescas como secas ( ya que de esta ultima manera se concentran sus propiedades) , verduras de estación, miel 100% pura de abejas, legumbres cocidas pero tambien brotadas (de esta manera se multiplican sus propiedades ingiriendolas frescas) , aceite de oliva, aceitunas, arándanos, moras, frambuesas, porotos, brotes de granos y semillas, maíz, mijo, cebada, avena, arroz integral, quinoa y cereales en general.

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Otros de los elementos que nos componen son en un 3.6% el fosforo, potasio, hierro zinc, magnesio, azufre, sodio y cloro. ¿Cómo complementarlos? Obviamente con alimentos naturales sin procesar, como los frutos secos y hortalizas, cuanto mas crudas mejor. Se sabe que cuando nuestra pared intestinal es impermeable (o sea no penetran fácilmente bacterias malas y virus) nuestro cuerpo esta un 100% sano.
¿Cómo logramos eso? fácil, alimentando nuestras bacterias buenas con alimentos vivos para ayudarlas a su preproducción, principalmente aquellos que son ricos en vida microbiana como los fermentos (yogures, chucrut, vinagre de manzana en ensaladas o algunas gotas en nuestro vaso de agua).

Por eso debemos alimentarles con lo que ellas necesitan, de otro modo las estamos matando de hambre y así no tendremos quien nos proteja, ya que su función es crear una barrera protectora en nuestro bajo vientre. Un beneficio que nos aportan estas buenas bacterias es que retrasan el envejecimiento, otro factor fundamental es el estar activo, hacer ejercicio, tomar sol, intentar tener hobbies que despejen nuestras mentes (porque una mente despejada también ayuda con la salud mental y física.